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Molinillos de café: eléctricos y manuales

Si tuvieras que elegir una sola mejora para tu café en casa, sería esta. El grano entero conserva el aroma durante semanas; una vez molido lo pierde en días. Moler justo antes de preparar es la diferencia entre un café correcto y uno que te hace parar la taza a media altura.

Por qué el café molido pierde tanto tan rápido

Al moler, el café pasa de tener poca superficie expuesta a tener muchísima. Todo lo aromático — que es volátil — empieza a evaporarse, y el oxígeno empieza a oxidar los aceites. En un par de días el café ya sabe plano; en dos semanas, a cartón.

Es la misma razón por la que las cafeterías de especialidad muelen taza por taza en vez de moler la producción del día a la mañana.

Cuchillas o rebabas: qué cambia de verdad

Un molinillo de cuchillas corta el grano al azar: quedan pedazos grandes y polvo en la misma tanda. El polvo se sobreextrae y amarga, los pedazos grandes se subextraen y aportan acidez. Ese choque es lo que da un café confuso.

Uno de rebabas tritura entre dos superficies a distancia fija, así que todos los pedazos salen parecidos y la extracción es pareja. Para espresso la diferencia se nota mucho; para filtrado también, aunque perdona un poco más.

¿Eléctrico o manual?

El eléctrico gana en comodidad y velocidad: apretás un botón y en segundos tenés la dosis. Es lo que querés si preparás café todos los días antes de salir.

El manual gana en portabilidad y silencio, y suele traer rebabas ajustables a un precio más bajo. Tiene sentido si viajás, si te gusta el ritual, o si querés molienda ajustable gastando menos. Moler para una taza toma alrededor de un minuto.

Preguntas frecuentes

¿Qué molienda necesito para cada método?
Espresso pide molienda fina, parecida a la sal fina. Prensa francesa pide gruesa, como sal de mesa gruesa. Filtro de papel y cafetera de goteo quedan en el medio, como arena. Si el café sale amargo, ajustá más grueso; si sale ácido y aguado, más fino.
¿Puedo moler para toda la semana?
Podés, pero pierde el sentido de tener molinillo. Si necesitás adelantar trabajo, moler la noche anterior es un mal menor razonable; una semana entera ya es prácticamente comprar molido.
¿Cómo se limpia un molinillo?
Con un pincel seco después de usarlo, para sacar los restos de café que quedan entre las rebabas o las cuchillas. Nunca con agua: los aceites del café más humedad forman una pasta que arruina el mecanismo.

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